Ya lo dicen Soge y Beret, la distancia es un veneno que nos mata. Si todo lo que no te mata te hace más fuerte, creo que a mi me ha hecho invencible.
Distancia significa mucho más que estar lejos, es saber el valor que tienen ciertos momentos.
Las ganas de cogerte de la mano, de que me rodees con tus brazos y de dormir en tu pecho, con el sonido de tus latidos de fondo. De sentirme invencible, aunque fuera estalle la guerra, solo porque tú estás a mi lado.
Noches de sábanas revueltas y guerras sin tregua. Abrazos que son trincheras en las que quedarse a vivir eternamente.
Me apetece comerte la boca poco a poco, de morderte lentamente la comisura de esos labios tuyos.
Pero ahí está ella, impidiendo que lo haga. Tiene celos de las ganas que te tengo, porque a ella nadie le ha querido ni la mitad de lo que te quiero yo a ti.