Igual Jane, en el fondo, era una salvaje, pero entre las
sabanas.
Igual Alicia pensaba que era rara, pero vio que solo era
diferente.
Igual Ariel se cansó de nadar y decidió dar un braguetazo
con Erik.
Igual Blancanieves se canso de ser la chacha de los enanitos
y solo quería dormir.
Que Wendy solo quería que Peter le echara polvos, pero no de hadas.
Que el Rey Louie solo quería ser como tú porque te tenía
envidia.
Que Cenicienta prefería perder las bragas antes que el zapato.
Ojalá los líos mentales se ordenaran con un chasquido de
dedos, como hace Mary Poppins.
Ojalá la gente aprenda eso de que la belleza esta en el
interior, que parece que se olvidan de ello.
Mi historia, tú historia. En resumen, el café de tus ojos.
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